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Año 0

Hace un mes se presentó en la facultad una selección de las últimas adquisiciones del Video Data Bank, una distribuidora de videoarte y cine experimental asociada al School of the Art Institute of Chicago. Junto con las proyecciones de las obras de Dana Levy, Semiconductor y  Chi Jang Ying, se presentaron algunas de las posibilidades de acceso y alquiler que ofrecen las distribuidoras, junto con publicaciones y convocatorias entorno al formato audiovisual.

Este jueves 15 de diciembre se ha presentado en la Facultad el archivo VICO, un proyecto itinerante de intercambio bajo “creative commons” con obras de artistas consolidados y producciones amateurs, todas ellas previamente comisaradas. En esta sesión han estado presentes una de sus comisarios, Chloé Fricout y la artista mexicana Amanda Gutièrrez. Se han planteado posibilidades de gestión muy distintas a las que ofrecen las distribuidoras más conocidas, un modelo pensado en responder a la necesidad de artistas y público en conocer el trabajo de sus coetáneos.

Donde el módulo VICO está instalado podemos explorar sus fondos y copiar parte de su archivo a cambio de ceder una de nuestras obras. A pesar de que su instalación sigue dependiendo de un lugar físico esta propuesta se acerca a los nuevos modelos basados en un intercambio no comercial necesarios entre redes de creadores. VICO, además contener los trabajos se convierte en un generador de dialogo entre artistas, que trasciende el formato clásico de la proyección en una sala.

Ha sido una suerte el poder disfrutar con la visión de la comisaria Chloé Fricout y el proceso de trabajo de la artista Amanda Gutierrez, que explicó como, a través del video y la animación analiza las narrativas generadas a partir de experiencias de emigrantes.

Marco Godoy

MAC/I

marcogodoy.net

elvico.net

El miércoles 16 de noviembre en la sala de exposiciones de la facultad tuvo lugar Artichects, una conversación sobre arte y arquitectura y sobre la posibilidad de trabajar en colaboración entre estas dos disciplinas.
La escultora Esther Pizarro nos mostró su proyecto para la fachada del Palacio de Exposiciones y Congresos de Mérida en donde trabajó conjuntamente con el arquitecto Nieto y Sobejano. Esther realizó un relieve en hormigón que representa la trama cartográfica de ciertos fragmentos de la ciudad. Fue interesante ver como, tanto Sobejano entendía la necesidad de contar con el apoyo de una artista en la construcción de su edificio, y como a su vez Esther, ponía su creación plástica en función de una obra arquitectónica de carácter utilitario.
Por otra parte el arquitecto Uriel Fogué nos mostró el trabajo realizado por su agencia de arquitectura, la cual trasciende la construcción misma de edificios, en su oficina se realizan proyectos de investigación, de filosofía y de docencia, e incluso se hace una publicación que reflexiona sobre temas de arquitectura. Uriel nos mostró muchos de los proyectos que ha hecho para clientes artistas o instituciones vinculadas al mundo del arte. Por ejemplo el proyecto Star Ware House desarrollado en colaboración con la artista Alicia Framis, una casa en el espacio donde no hay gravedad, no hay un arriba ni un abajo, no hay perchas, ni mesas donde poner los objetos y donde se puede tomar la siesta gravitando por toda la casa. Proyecto que aunque no puede construirse, hace posible la reflexión sobre el hecho de habitar el espacio.
A partir de la presentación de estos trabajos surgió la pregunta de si estos proyectos eran realmente colaborativos; pues si bien, en el caso de Uriel Fogué parecía haber una evidente retroalimentación entre el artista y el arquitecto, el proyecto de Esther Pizarro parecía más un ejemplo de cómo un arquitecto comisiona a un artista para que diseñe el revestimiento de un edificio. La pregunta quedó abierta y las posibles respuestas sugieren otras preguntas. ¿Hasta dónde, en el caso de Fogué, el artista es un cliente más con unas necesidades específicas como las que puede tener cualquiera que manda a hacer su casa a un arquitecto?. O en el caso de Pizarro, ¿qué nivel de dialogo y negociación se entabla realmente entre artista y arquitecto en la realización de una fachada para un edificio ya previamente diseñado por el arquitecto?
Mas allá de estos cuestionamientos, es interesante pensar en este tipo de proyectos interdisciplinarios y como las artes plásticas y la arquitectura son prácticas que tienen unos bordes cada vez menos definidos, que se pisan los talones y que se retroalimentan constantemente. Disciplinas que han permanecido aisladas durante siglos, pero que en ocasiones parecen acercarse, tener preguntas similares y donde las herramientas que tienen unos y otros pueden potencializarse cuando se trabaja conjuntamente.

Margarita García Martínez, 2011

MAC/I

margaritagarcia.net

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Lo que tiene los ordenadores por dentroMedialab-prado es un espacio orientado a la producción, investigación y difusión de la cultura digital y del ámbito de confluencia entre arte, ciencia, tecnología y sociedad. Esta vez visitan la Facultad de Bellas Artes para compartir su trabajo y su experiencia mediante un espacio de documentación y difusión, una mesa redonda, y un taller.

Este taller, organizado por Cyclica, giró en torno a todas esas cosas que deberíamos saber sobre ordenadores pero que nunca nos han enseñado. Cómo desarmar uno, cuáles son las partes que lo componen y cuál es la función de cada una de ellas, cómo saber cuando una pieza sirve o no,  qué partes se pueden reparar y cuáles es más complicado, cómo conectar y desconectar toda esa maraña de cables que tienen en su interior, así como también la utilización de  sistemas operativos y de software libre.

En un mundo gobernado por las reglas del consumo y del desperdicio, donde, cuando se daña un ordenador  la gente los tira a la basura, o donde las empresas fabricantes prometen revolucionar tu vida con un nuevo modelo para que dejes atrás ese otro que aunque sigue funcionando bien, aparte de ya no estar de moda,  no te permite disfrutar de algún aplicación que otros ya están disfrutando, y donde se genera un ciclo de creación y destrucción de aparatos de tecnología desechable, en un mundo así, iniciativas como las de Cyclica aparte de ser valiosas, son muy necesarias. Aprovechando las partes de computadores supuestamente obsoletos, y reciclándolos de equipos desechados o simplemente olvidados, rehabilitan equipos también para centros sociales, usando sus conocimientos técnicos para ofrecernos la misma tecnología como herramienta para la construcción de un mundo más alternativo y precisamente menos obsoleto.

Aún resuena el silencio del vacío de “Mudanza”, ese film-síntesis de medio siglo en veinte minutos. Desde el primer instante Pere Portabella nos muestra muy nítidamente su particular política de la práctica artística: evitar las servidumbres, transgredir el formato, utilizar de forma crítica el lenguaje y aprovechar las sinergias narrativas de forma que conduzcan al espectador a un determinado grado de sensibilidad. Un cineasta líquido que desde el privilegio de la experiencia incita al artista joven a no justificarse ante la manipulación, a desligarse de la racionalidad argumental y a pensar la forma cinematográfica como un todo sensible con capacidad de afectar.
El relato de Pere Portabella es bien conocido. Se construye desde un discurso muy arraigado que resuena hoy, con más fuerza que nunca, en la era post-medial de la piel de toro, donde el cine es ese gran aparato político-cultural que sustentado en la subvención pública se desarrolla ajeno a la dispersión de la imagen fílmica en internet, que mantiene una posición reaccionaria hacia cualquier posibilidad de mutación y que menosprecia el nuevo carácter de la imagen fílmica y su asociación con los nuevos modelos de producción y distribución.
Un momento único e irrepetible quedará en la memoria de los afortunados participantes del taller: Pere Portabella se incorpora de la recia silla y relata apasionadamente la sucesión de planos de la famosa secuencia de los violoncellos dentro del metro en el “El silencio antes de Bach”, tararea la conocida sonata e incluso la dirige cual experimentado director de orquesta, y al finalizar, tras un golpe de mano en la mesa mientras retoma el denostado asiento, exclama: ¡esto es cine, coño!
Gracias Pere.

Fernando Baños Fidalgo

Sección Departamental de Historia del Arte

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Arrancar

Para la mayoría de ellos era su primera exposición. Estudiantes de 1º de grado de bellas artes comenzando a mostrar su trabajo. Exponer, exponerse. Leeré el título arranques como el inicio en ese camino profesional que recorren los artistas.  Cuando dejas de ser el único espectador de tu obra y decides colgarla en un lugar público, invitas a mucha gente para que la observe, la juzgue y en el mejor de los casos, la compre.  Pues bien, gracias a la iniciativa del profesor José Enrique Mateo León quien les dictó Pintura I, y con la colaboración de otros profesores como Selina Blasco, Víctor Hernández Zarza y Enrique Domínguez, cada uno apoyando desde su asignatura, se desarrolló este proceso artístico práctico, que partió con la visita de la exposición colectiva Invisibilidad y Descontrol en la Galería Fernando Pradilla.

Muñecos enjaulados, fotos de viejitos, una proyección de lluvia sobre ropa colgada, un cuadro de una silueta negra, rostros desfigurados, la pintura de una mujer que se acerca a ver por la mirilla con un cuchillo en la mano, todas obras muy diferentes entre sí que se relacionan, cada una a su manera, con la idea de Invisibilidad y Descontrol. 15 obras, 15 historias, resultado de este proceso reflexivo entre lo académico y lo profesional que en vez de motivarme a juzgarlas críticamente me hicieron más bien comprender que detrás de ellas había una gran iniciativa por parte de un profesor, y un ejercicio artístico hecho por estudiantes, ya finalizado, pero que a su vez era también un gran comienzo.

alexander ríos

MAC/I

http://alexanderrios.wordpress.com/

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Nuria Güell, con su tono contestatario estuvo al atardecer del diez de noviembre en la trasera, compartiendo con los alumnos de bellas artes acerca de su interés por repensar “la ética practicada por las instituciones que nos gobiernan”, exponiendo algunos de sus trabajos en los que pone en evidencia el despotismo bajo el cual someten las personas presas bajo el sistema F.I.E.S, y que, como ella expuso, están condenados por rebelión, por el hecho de pensar diferente al orden establecido (Aplicación legal desplazada # 3). Así mismo, su trabajo mantiene  una tensión que transita entre la legalidad y la ilegalidad (Aplicación legal desplazada #1: reserva fraccionaria) y que enmarcan su proyecto en medio de acciones que provocan al espectador (Tranquimazín), pues busca ponerlo en un lugar incomodo al hacerlo participe y cómplice de este ejercicio de  hacer evidente lo que ha muchos no les interesa y con lo que pareciera ser incomodo interactuar.

Su proceso es reflejo de una serie de circunstancias sociales en las que el arte se empieza a inmiscuir, dejando de facto que la creación plástica va mas allá de una formalidad para ser cavilado como elemento de denuncia, protesta y  conspiración. Un arte social pensado para una minoría al que su trabajo le ofrece una voz, para activar una  sociedad que esta sumida en la indiferencia y que no se interesa por más de lo que sucede en su cama. Ahora bien, ¿es el arte un canal para destapar el mugre que se ha puesto bajo el tapete?, o, ¿es la porno-miseria un medio para legitimar el trabajo artístico? Luego de ver el trabajo de Nuria Güell me queda preguntar ¿qué tipo de impacto genera este tipo de prácticas?, Y, ¿cómo estas trascienden la esfera artística para posicionarse en un escenario social?

Mejía-Narváez 2011

MAC/I

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